viernes, 22 de agosto de 2014

Cuarto Tema Agosto: Sinceridad y bendiciones a partir de la obediencia

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 Cuando tememos a Dios, queremos agradarlo y no vivir de apariencia. Hay quien en casa con los padres tiene una forma de comportarse y cuando están lejos se tornan otras personas, eso no es temer, eso es tener miedo, obedeciendo cuando lo están mirando para no ser castigado, pero del Señor que todo lo ve, quién se podrá esconder.
El es misericordioso y siempre que piden su ayuda extiende sus manos, mismo habiendo sido un hijo desobediente, si usted quiere cambiar Dios lo ayudará, y para el que lo teme y lo obedece muchas bendiciones lo acompañarán. (Deuteronomio 28)

"con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura." hebreos 10:22

estaremos hablando de la sinceridad y obediencia :

Cuanto mayor la sinceridad, más pura es la fe.
Por otro lado, cuanto mayor es la falta de sinceridad, mas impura es la fe.
A contramano de este mundo, la fe no es medida por el comportamiento religioso.
La parábola del fariseo y el publicano que lo diga. Lucas 18:10-14.
El sincero rasga el alma, juega limpio, no disfraza y no esconde su real intención. El es lo que es. Sí, sí; no, no. Posición bien definida delante de los seres humanos y de Dios.
Por falta de ese comportamiento ético, la mayoría de los supuestos cristianos no vive la fe pura. La falta de sinceridad de ellos enciende la llama de la duda. Y, en consecuencia, no hay conquista.
En vez de decir: “No sé por qué mi vida no cambia”.
Podríamos ser sinceros diciendo: “¡Soy un incrédulo y desobediente y por eso mi vida no cambia!”

En vez de decir: “¡Mi mayor defecto es ser perfeccionista, detallista o querer hacer todo. La verdad es que soy vulgar, egoísta, envidioso, intolerante, desconfiado y orgulloso!”.
Para qué perder tiempo diciendo: “No sé por qué engordo. Casi no como”.
Es mejor decir la verdad: “Yo como mucho de lo que no debo y odio ejercitarme. Soy perezoso, ¡por eso engordo!”.
Y la peor de todas es: “No sé por qué sufro tanto. Soy una buena persona. No le hago mal a nadie”.
Mientras que la humanidad intenta esconder lo que realmente es, dando disculpas sin sentido para no reconocer que el arma del diablo está dentro de nosotros mismos, nunca jamás, conoceremos la VERDAD. Y nunca seremos verdaderamente libres.
Hablamos de defectos pequeños para no exponer la gigantesca HIPOCRESÍA que nos condena. Seamos sinceros. ¿Qué es una herida más expuesta en el cuerpo de un leproso? 

Este es el motivo niños que debemos empezar nuestra vida cristiana en la obediencia y sinceridad, siempre colocando en práctica la palabra de Dios, si usted está pasando por un problema hay que buscar ayuda, hablar lo que estas adentro de usted para Dios, ser sincero, si todavía camina en la mentira, hablar con Dios que usted quiere cambiar, si usted es desobediente a Dios y a sus padres usted pida ayuda a Dios y cambie sus actitudes y serás sincero obedeciendo la palabra de Dios.

CHARLA DIVERTIDA

Armar una camisa en cartulina como la de la imagen y dentro escribir el versículo de la semana, de manera que se pueda ver cuando se abran las solapas de la camisa.
En cada caja hay que poner los papelitos con bendiciones de la obediencia y consecuencias de la desobediencia, cada niño tendrá que sacar un papelito y colocarlo en el lugar que corresponda.
 

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